Cuidar a una persona mayor con algún grado de dependencia o enfermedad neurodegenerativa es una tarea que requiere gran esfuerzo y responsabilidad y conviene pararse a analizar si el cuidador se encuentra bien haciendo su trabajo y/o posibles problemas con los que se encuentre para prestarle el apoyo necesario y evitar el desgaste de la relación que, cuando no es familiar, puede acabar en el abandono de su puesto de trabajo.

A continuación podéis encontrar algunos consejos para una correcta organización en las tareas a realizar para el cuidado del mayor:

  • Establecer rutinas: fijar horarios para cada tarea (desayunar, vestirse, comer, salir de paseo, etc). Seguir una rutina diaria en un terreno conocido ayuda a las personas mayores a sentirse seguras.
  • Adaptar el domicilio para evitar riesgos de caídas: en primer lugar hay que eliminar todo tipo de obstáculos que estén en zonas de paso y puedan suponer una barrera para la persona mayor, quitar o fijar alfombras, mejorar la iluminación de la casa en general y, en especial entre el dormitorio y el cuarto de baño para los desplazamientos nocturnos. El baño es uno de los lugares más peligrosos de la casa para una persona mayor y requiere algunos cambios como poner una barra en la ducha a la altura del ombligo para que pueda sostenerse; colocar alfombras anti deslizantes en el suelo de la ducha, y debajo de la toalla que ponemos fuera de la ducha y siempre evitar las bañeras que requiere un esfuerzo adicional para entrar y salir con el consiguiente riesgo de caída.
  • Llevar un control de la medicación: en una libreta o con un pastillero que permita controlar diariamente la medicación suministrada de acuerdo a las pautas del médico.
  • Seguir una dieta equilibrada, clave en la salud física y mental del mayor.
  • Cuidar el aseo personal: la rutina del aseo personal ayuda a activar a la persona y cambiar mentalmente de actividad para empezar otro nuevo día.
  • Motivar física y mentalmente: animar a la persona a que salga a dar un paseo, incentivarle a hablar de cosas que le gusten y que le traigan buenos recuerdos, jugar a cartas, realizar pasatiempos.

Como todos sabemos, cuidar a una persona mayor dependiente es una tarea duradera por lo que, para llegar al final satisfecho con la labor realizada, es imprescindible que el cuidador desarrolle acciones para su auto cuidado para llevar la sobrecarga a la que es sometido en muchos momentos:

  • Formarse en el cuidado de personas mayores
  • Cuidar su salud para estar sano y sentirse bien con energía
  • Detectar y prevenir a tiempo la sobrecarga
  • Dejarse ayudar
  • Tomar los descansos oportunos
  • Dormir lo suficiente
  • Manejar las emociones negativas
  • Hacer sentir mejor a la persona que cuida
  • Mantener contactos con su entorno y redes de apoyo
  • Realizar actividades que le gusten en momentos de desconexión

Por esa razón, si el cuidador se cuida a sí mismo, su bienestar redundará en una mayor calidad del cuidado que ofrece y una mejor calidad de vida de la persona cuidada.

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